Comisión por operación: qué es y cómo funciona
La comisión por operación es lo que cobra el broker cada vez que compras o vendes un activo, ya sea una cantidad fija, un porcentaje o una combinación de ambos.
Los modelos más habituales son: comisión fija por orden (por ejemplo, 1 € por operación), porcentaje del importe con un mínimo, tramos según el volumen, o comisión cero en determinados productos hasta cierto límite mensual. Cada broker publica su tarifa y puede cambiarla.
El coste real de operar no se agota en esa cifra. Hay que sumar el cambio de divisa si el activo cotiza en otra moneda, el spread, las posibles comisiones de custodia o de retirada, y el TER en el caso de fondos y ETFs. Un broker con comisión cero puede salir más caro que otro con comisión fija si el resto de costes es mayor.
Para inversores que operan poco, importa más la comisión de custodia y de cambio de divisa; para quienes operan mucho, la comisión por orden.
Actualizado el 20 de septiembre de 2026