CFD (contrato por diferencias): qué es y cómo funciona
Un CFD es un contrato por diferencias: un derivado que replica la variación de precio de un activo sin poseerlo, normalmente con apalancamiento y alto riesgo.
Con un CFD no compras la acción, la divisa o la materia prima, sino que firmas un contrato con tu broker para cobrar o pagar la diferencia entre el precio de apertura y el de cierre. Permite ganar tanto si el activo sube (posición larga) como si baja (posición corta).
Casi siempre se opera con apalancamiento, que amplifica tanto las ganancias como las pérdidas, y con costes como el spread y la financiación nocturna. Por eso son productos complejos: los reguladores europeos limitan el apalancamiento a los clientes minoristas y obligan a los proveedores a advertir de qué porcentaje de sus cuentas pierde dinero, que suele ser la mayoría.
Antes de operar con CFDs conviene entender cómo funcionan el margen y la liquidación forzosa, y tener claro que puedes perder más de lo previsto si no controlas la posición.
Actualizado el 20 de septiembre de 2026