Interés compuesto: qué es y cómo funciona
El interés compuesto es el que se calcula sobre el capital inicial más los intereses ya acumulados, de modo que las ganancias generan a su vez nuevas ganancias.
Ejemplo: 1.000 € al 5 % anual, reinvirtiendo cada año lo ganado, se convierten en unos 1.628,89 € tras 10 años (1.000 × 1,05¹⁰). Con interés simple, que solo calcula el 5 % sobre los 1.000 € iniciales, serían 1.500 €. La diferencia crece cuanto más tiempo pasa.
Por eso el tiempo y la constancia importan tanto al invertir a largo plazo: empezar antes y reinvertir los rendimientos (dividendos incluidos) tiene más efecto que buscar un pequeño extra de rentabilidad. También funciona en contra: las comisiones y las deudas con interés compuesto se acumulan del mismo modo.
El ejemplo es ilustrativo: las inversiones reales no garantizan una rentabilidad constante ni positiva cada año.
Actualizado el 20 de septiembre de 2026