Volatilidad: qué es y cómo funciona
La volatilidad mide cuánto y con qué rapidez cambia el precio de un activo: cuanto más oscila, más volátil es y mayor riesgo suele implicar.
Se suele calcular como la desviación típica de las rentabilidades de un activo, normalmente expresada en términos anuales. Un activo con una volatilidad del 20 % anual tiende a oscilar bastante menos que uno con el 60 %, aunque una alta volatilidad también implica más posibilidad de ganancias, no solo de pérdidas.
Existe la volatilidad histórica (la que ya ocurrió) y la implícita, que se deduce de los precios de las opciones y refleja lo que el mercado espera. El índice VIX es la referencia de volatilidad implícita del S&P 500 y se conoce como el «índice del miedo».
Entender la volatilidad ayuda a no vender por pánico ante caídas normales y a dimensionar el riesgo: cuanto más volátil es un activo, menos peso conviene darle si no toleras grandes oscilaciones.
Actualizado el 20 de septiembre de 2026